De mayor, quiero ser una canción de Yann Tiersen. Una de esas melodías que te hacen llorar de felicidad y sonreír cuando estás triste. Quiero ser la banda sonora de “La vida soñada de los ángeles” y tirar piedras al Sena con Amelie Poulain. Perderme cada noche en una callejuela de París con Dominique A. y amanecer en una playa bretona, en el otro fin del mundo.
Mañana se me habrá pasado y nunca más querré ser una canción. Es un asco, esto de madurar.
Ese tipo de historias las dejo para la gente con el talentazo que tú tienes, guapa (como ves, ya ejerzo funciones de representante).
Yo quiero aprender a tocar así… Bueno… Quiero aprender a tocar a secas…
Todavía estás a tiempo de ser mi manager… Sigo dejando ese puesto libre por si cambias de idea…
Te animo a que participes tú también en esas pequeñas historias… No se tarda mucho en escribirlas y… no sé, está bien…
Y tómalo con calma, sé que me tienes el libro, no problem. Hay tiempo, todo el del mundo, para que te lo leas…
Así que con tranquilidad. Tú dedícate a mejorar la calidad de cierta cadena televisiva
Y relaaaaaaajate… Que la vida es demasiado corta.
Un besazo.
P.D: Por cierto, me encanta el cambio…