Una historia de verdad
Este fin de semana me he traido “deberes” a casa. Lo mejor: “Lars y una chica de verdad“. Divertida, emotiva, reflexiva, con un guión brillante, una realización invisible y unos actores en estado de gracia.
Lars (tras recibir Bianca unas flores de regalo): “See. They’re even fake, so they’ll never die”. (”Fíjate, son falsas, así que nunca van a morir”). Eso no es un diálogo: es un derechazo en medio del estómago…